RAFAEL GIL / AHORACANADA.COM
Antes, Rusia había demostrado con su 4-2 ante la República Checa que sigue siendo favorita, pese a haber sido sorprendida por Eslovaquia. Por su parte, Suecia, campeón olímpico en Turín 2006, derrotó por 3-0 a Finlandia.
Pero la gran batalla era entre otros vecinos incómodos. Lamentablemente, con un marcador de 5-3, la fiesta de Vancouver fue estadounidense. Más de 10.6 millones de televidentes lo vieron; es decir, una tercera parte de la población canadiense siguió el partido pegada al televisor.
Sólo era en la fase clasificatoria, pero para los canadienses fue toda una catástrofe nacional. Después de todo, Canadá es la cuna del hockey, el deporte colectivo más rápido del mundo.
El nivel canadiense está muy por debajo de lo esperado y no ganar el oro en el deporte nacional será fracasar en los Juegos.
Canadá no perdía con Estados Unidos en unos Juegos Olímpicos desde los de Squaw Valley, en 1960. Además lo hizo el día que se conmemoraba el 30 Aniversario de la histórica e inesperada victoria de Estados Unidos sobre la entonces imbatible Unión Soviética en la final de los Juegos de Lake Placid, en 1980.
Ahora deberá ganar a Alemania para pasar a cuartos, pero quedará en un puesto que les cruzará con Rusia. Grave y peligroso trance que puede acabar con sus esperanzas de cualquier medalla.













