ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
KINGSTON, 13 de julio.- Los bebés podrían ser mucho más perceptivos de lo que usted y yo creemos. De acuerdo con investigadores de la Universidad de Queen, en Kingston, Ontario, los pequeños de tan sólo 21 meses podrían reconocer y apreciar las buenas intenciones que una persona tiene hacia ellos.
Las investigadoras Valerie Kuhlmeier y Kristen Dunfield observaron que los chicos podrían esforzarse para retribuir el esfuerzo que los otros hacen para ayudarlos.
Kuhlmeier y Dunfield aseguran que esta actitud se registra incluso cuando la ayuda recibida no fue suficiente para que el bebé cumpliera su deseo.
Calidad de la percepción
Las especialistas realizaron tres experimentos sobre el tema y publicaron sus resultados en la revista Psychological Science.
En el primer experimento los chicos fueron divididos en dos grupos. En uno de ellos una actriz les dio exitosamente un juguete, pero en el otro conjunto una mujer diferente simuló querer ayudarlos aunque sin lograrlo a pesar de sus esfuerzos.
Ella ponía el objeto en el borde de una mesa y miraba con sorpresa mientras se caía. A continuación, los chicos tuvieron su oportunidad de retribuir el favor y el 75% de ellos lo hizo con la mujer que los había ayudado, independientemente de los resultados.
En el segundo estudio ambas mujeres dieron a cada niño un juguete, y en respuesta los chicos se mostraron igual de predispuestos a devolver la ayuda tanto a una como a otra.
En el tercer experimento las dos actrices dieron el juguete con éxito a los bebés, pero una de ellas simuló sentir indiferencia al hacerlo. A la hora de retribuir el favor, un 75% de los chicos ayudó a la mujer que demostró tener sentimientos positivos hacia ellos.
Al observar estos resultados, los investigadores concluyeron que los niños reconocen las intenciones de la gente y les adjudican mucha importancia.
Es la primera vez que una investigación demuestra que los bebés tan pequeños pueden ser selectivos al definir a quien ayudan.
Se sabía por estudios previos que los niños ayudan, pero en esta evaluación se vio que los chicos eligen cómo distribuir su ayuda, explicó Dunfield.














