ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
TORONTO, 22 de abril.- Una de las mejores cartas del premier de Ontario Dalton McGuinty era su política educativa; sin embargo, esta semana su gobierno sufrió un revés precisamente materia de educación.
El "premier de la educación" ha volcado importantes recursos al sistema público escolar. Lo mismo promovió el programa de kínder de tiempo completo, que abrió las puertas de Ontario a estudiantes internacionales para apoyar con sus cuotas a estudiantes residentes en la provincia.
Sin embargo, su propuesta de que las escuelas católicas incluyan educación sexual desde el primer grado fue abruptamente rechazada.
Analistas consideran que el rechazo de la iniciativa estuvo en la forma más que en el fondo, y es que el gobierno colocó detalles acerca de los cambios al plan educativo en su sitio web sin ninguna explicación de por medio.
Esta semana, grupos religiosos consideraron estos cambios como un intento siniestro de endoctrinamiento a los pequeños a una sexualidad libertina.
A la oficina del premier llegaron cientos de llamadas de organizaciones, padres y maestros, exigiendo una explicación acerca de por qué los chicos de 8 años tendrían qué saber de sexo anal.
Por supuesto que ése no er el plan, pero el gobierno de McGuinty no tiene a nadie qué culpar sobre el giro imprevisto que tuvo la iniciativa que no tenía otro interés más el de promover la salud de los pequeños a partir de información verídica y adecuada.














