REDACCIÓN / AHORACANADA.COM
"No podemos permitir que surja una generación perdida de niños sin acceso a la educación", ha dicho la directora general de la Unesco, Irina Bokova.
El Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2010 recuerda que todavía hay unos 72 millones de menores sin escolarizar. Tras la llamada "década perdida" de los años noventa, el número de niños sin acceso a la educación disminuyó en unos 33 millones y aumentó el de los que consiguieron terminar Primaria, señala el documento elaborado por expertos independientes.
La escolarización en el África subsahariana se incrementó a un ritmo cinco veces mayor en los últimos diez años que entre 1990 y 2000, mientras que en el sureste asiático la cifra de menores sin escolarizar se redujo a la mitad, debido en gran parte al mayor acceso de las niñas a las aulas.
Sin embargo, a 5 años del plazo establecido para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), uno de los cuales es que en 2015 quede garantizada la escolarización en todo el mundo, no se está en camino de alcanzar esta meta. Si se mantiene la tendencia actual, en 2015 todavía 56 millones de niños en edad escolar no tendrán la oportunidad de educarse, según los autores del estudio, quienes también advierten de que la brecha entre géneros sigue sin cerrarse. En al menos 28 países en desarrollo, menos de nueve niñas van a la escuela por cada diez varones, lo que explica que el 54% de la población infantil sin educar sea femenina.
El informe de la Unesco indica que los recortes en gasto público para educación a que se han visto obligados los gobiernos del África subsahariana en el bienio 2009-2010 pueden llegar a los 4.600 millones de dólares. Ello hace todavía más urgente un aumento de la cooperación internacional en el campo de la educación, apunta el informe, que recomienda aumentar la ayuda en este ámbito en 16.000 millones de dólares anuales si se quiere alcanzar la meta de 2015.
Los autores del estudio indican que los países más desarrollados "han exagerado" la ayuda oficial prestada en este campo y aseguran que ya en 2004 se había estancado y que desde entonces se ha ido reduciendo. Al mismo tiempo, destacan que uno de las pocas excepciones es España, que desde 1999 ha aumentado en un 78% la ayuda a la educación básica.
También piden un mayor compromiso a los países en desarrollo, que si aumentaran la inversión en educación hasta alcanzar el 0,7% de su Producto Interior Bruto (PIB) podrían agregar 7.000 millones de dólares anuales al gasto en enseñanza.













