SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
Los chicos, como los buenos chocolates, vienen en tamaños y paquetes diferentes. “Como cada dedo de la mano, cada uno de nosotros es diferente: hay uno más gordito que los demás, otros más largos y delgados, y hasta uno chiquito. Así es Axel, como cada uno de nosotros: diferente”, explica Ana Garay, mamá de Axel.