La basura se acumula en las calles de Toronto.
A algunos les parecería que el salario que ganan los trabajadores de la ciudad, que oscila alrededor de los $25.11 por hora, no justifica el paro de labores; sin embargo, la huelga es absolutamente legal y el alcalde David Miller está atado de manos.
La única parte que pudiera declarar un cese a la huelga y obligar a los empleados a reanudar sus labores sería Queen’s Park, pero esa alternativa no se antoja inmediata. Los parlamentarios confían en que las partes lleguen a un acuerdo.
Otra opción sería contratar servicios particulares de recolección de basura tal y como sucede en Etobicoke. De hecho, ya existe un sistema de recolección que opera ya en oficinas y negocios. Desafortunadamente para algunos, el alcalde Miller no es un simpatizante de la privatización de los servicios de la ciudad.
En tanto, la basura continúa acumulándose en el espacio público y crece la polémica acerca de si hay que rociar de pesticida el basurero temporal del parque de Christie Pits para evitar una posible invasión de ratas y otras plagas.
A un grupo de vecinos y padres de familia les preocupa el que haya pesticidas en el parque donde juegan sus hijos y mascotas, mientras que otros están más interesados en anular la posibilidad de pestes.
¿No sería más fácil deshacernos de la basura y ya?













