ALICIA RAMOS/ AHORACANADA.COM
“Irregular. Así ha sido el clima este verano”, asegura la metereóloga Cindy Day. “Hemos visto cómo devastadoras sequías alimentaron los incendios forestales en Kelowna, Columbia Británica, al noreste de Vancouver, han obligado a miles de residentes a desalojar sus viviendas”.
En tanto que en Nueva Escocia, "Bill" ha dejado a cientos de residentes sin energía eléctrica. “Al momento, “Bill” se mantiene como un huracán de categoría uno, la mínima en la escala de intensidad Saffir-Simpson de un máximo de cinco, y arrastra vientos de 140 kilómetros por hora, pero no por ello se puede bajar la guardia, advierte Day.
Hasta ahora se han formado tres tormentas tropicales, "Ana", "Bill" y "Claudette", de las cuales la segunda se transformó en el primer huracán de la temporada de los ciclones en la cuenca atlántica.
El ojo de "Bill" estaba situado hacia las 8.00 GMT cerca de la latitud 42,4 grados norte y de la longitud 65,4 grados oeste, a 285 kilómetros del sur-suroeste de Halifax, Nueva Escocia (Canadá).
Aunque no se esperan grandes destrozos, la advertencia de peligro de tormenta en Nueva Escocia, sigue en pie. El ciclón, el primero de la temporada de huracanes en el Atlántico, ha generado fuertes lluvias y marejadas.
La temporada de huracanes en el Atlántico comienza el 1 de junio y termina el 30 de noviembre y hasta la semana pasada fue benigna y con muy poca actividad por la presencia del fenómeno "El Niño", en el Pacífico.
El recuento de los daños
Varias comunidades en la provincia de Ontario evalúan los daños causados por el peor sistema de tormentas de los últimos 10 años, que se cobró la vida de un pequeño de 11 años.
Las tormentas extremas causaron apagones generalizados en toda la provincia, incluidas las ciudades de Toronto, Whitby y Oshawa. La ciudad de Vaughan sigue bajo estado de emergencia después de tener un impacto directo de la tormenta el jueves.













