ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
Anualmente, el primer ministro canadiense y miembros del Ejército realizan una supervisión de las operaciones. En esta ocasión, más que una supervisión de la Operación Nanook, los ejercicios militares buscan mostrar el poder y control de Canadá sobre la región.
El interés por el Gran Norte ha sido objeto de diferencias territoriales entre Canadá, Estados Unidos, Rusia y Dinamarca porque bajo el hielo hay un tesoro valorado en miles de millones de dólares.
Con el deshielo provocado por el calentamiento global, la presencia de depósitos de petróleo y gas, además de minerales valiosos en la región se hace evidente, por lo que Canadá ha tenido recientemente varios gestos de cara a reforzar su presencia.
“Canadá se ha tomado su soberanía demasiado a la ligera por demasiado tiempo”, aseguró Stephen Harper, al inicio de su gira por la helada punta norte del planeta.
Vigilando el Gran Norte
En el este Ártico, Harper junto con el ministro de Defensa Peter MacKay y el General Walt Natynczyk, abordaron el submarino HMCS Corner Brook, en la Bahía de Frobisher, para observar los ejercicios de la Operación Nanook contra submarinos de guerra. También observarán las respuestas a emergencias, como el hundimiento de un barco ante un ataque.
En la Operación Nanook participan 700 militares que custodian por tierra, aire y agua la región, particularmente los estrechos de Hudson y Davis.
Harper visitará en su gira, que concluye el 28 de agosto, los tres territorios del Norte.













