MARCIA KIEGGLER y Agencias / AHORACANADA.COM
Obama quiere conseguir que los países actúen con determinación para impedir que grupos terroristas pongan sus manos en material nuclear que podría utilizarse para fabricar una bomba.
Algunos países son escépticos sobre la gravedad de la amenaza, sin embargo, y la consideran una preocupación americana tras los atentados de Al Qaeda contra Estados Unidos el 11 de septiembre de 2001.
El asesor antiterrorista de Obama, John Brennan, dijo que para Al Qaeda era una prioridad adquirir los conocimientos y material para hacer una bomba, que según advirtió le permitiría "amenazar nuestra seguridad y el orden mundial".
Washington está preocupado por la seguridad de cientos de toneladas de uranio altamente enriquecido y plutonio esparcidos por el mundo en reactores nucleares, instalaciones de investigación y militares que podrían ser vulnerables a robos.
Por su parte, Canadá anunció que devolvería una cantidad significativa de combustible nuclear consumido a su lugar de origen, Estados Unidos, que también podría recibir parte del material nuclear de origen ruso de Ucrania.
La semana pasada, Obama firmó un nuevo tratado para reducir los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia y anunció unilateralmente que Washington limitaría su uso de armas nucleares, un plan que fue muy criticado por sus críticos conservadores.
Irán y Corea del Norte no están en la agenda de la cumbre y no han sido invitados a acudir.













