ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
Umar Farouk Abdulmutallab, un joven nigeriano presuntamente vinculado a la red Al Qaida, intentó hacer estallar un explosivo en un avión de Northwest Airlines que cubría la ruta Amsterdam-Detroit.
"Hemos tomado medidas inmediatas y trabajamos con nuestros pares estadounidenses para poner en marcha todas las medidas de seguridad adecuadas", declaró el ministro de Transportes canadiense, John Baird, en un comunicado.
"Los viajeros deben asimismo atenerse a retrasos, anulaciones y pérdida de conexiones", agregó.
Las aerolíneas Air Canada y Westjet recomendaron a sus pasajeros con destino principalmente a Estados Unidos prever demoras adicionales en el aeropuerto al momento de tomar sus vuelos.
Estados Unidos revisa procedimientos
En tanto, el presidente Barack Obama ha ordenado revisar los procedimientos de seguridad aplicados para identificar a potenciales terroristas e impedir que alguien pueda embarcar en un avión con explosivos para volarlo en pleno vuelo, como sucedió el viernes pasado.
"El presidente ha solicitado dos investigaciones", manifestó Gibbs en las cadenas ABC y NBC. La primera: revisar las listas de vigilancia. La actual base de datos de sospechosos de tener lazos con el terrorismo consta de más de 550 mil nombres, enmarañados en divisiones y subdivisiones en las que se gradúa la peligrosidad de cada uno. El nombre de Umar Farouk Abdulmutallab estaba en esa lista.
Sin embargo, el ser parte de la lista no significa que automáticamente esa persona sea sometida a un chequeo a fondo en el aeropuerto.
La segunda investigación solicitada por Obama debe responder a esta pregunta: ¿Cómo es posible que alguien portando una sustancia tan peligrosa como la pentrita (conocida también como tetranitrato de pentaeritritol, o PENT) lograra subir a bordo de un avión en Ámsterdam? "El presidente tiene la total confianza de que el Gobierno va a tomar las medidas necesarias para que aquellos que pretenden dañarnos no logren hacerlo", declaró Gibbs.
Gibbs insistió en que no existen pruebas de que haya planes de atentar contra otros vuelos, pero aún así indicó que se han adoptado medidas de precaución para "asumir y planificar el peor escenario".
Alerta personal, la nueva estrategia
Nada alertó del peligro del ataque terrorista fallido. "Ni los avisos del padre de Abdulmutallab advirtiendo a la embajada estadounidense en Nigeria de que su hijo podía haberse sumado a la guerra santa, ni los escáneres, ni la cooperación internacional antiterrorista... Nada evitó que el acomodado estudiante de Ingeniería subiese a bordo del vuelo de Northwest con un artefacto explosivo cargado de pentrita adherido a su cuerpo; pasase 20 minutos en el baño preparándolo; se disculpase por la tardanza diciendo que estaba indispuesto; regresase a su asiento y cubriese el dispositivo con una manta sobre sus piernas para activarlo", escribió Yolanda Monge, en El País.
El ataque sólo lo evitó un viajero que se abalanzó sobre el supuesto terrorista. ¿Acaso será necesario que ahora cada ciudadano que viaje en avión sea responsable de su seguridad personal -y de la del resto de los pasajeros- y mantenga los ojos bien abiertos y observe cada movimiento extraño que se produzca a su alrededor?













