Agencias / AHORACANADA.COM
El arresto de cuatro ex soldados en poco más de un año ha alentado las esperanzas entre los familiares de las víctimas de que finalmente al menos uno de ellos pueda ser juzgado.
Dirigentes de los derechos humanos creen que quien más posibilidades tiene de ser condenado es Jorge Sosa Orantes, detenido en enero en Canadá tras ser acusado en Estados Unidos de mentir en su solicitud de ciudadanía en torno a sus lazos con los militares guatemaltecos.
Sosa ha sido acusado de violar ciertas normas del servicio de inmigración, no de la matanza de 1982 en el pueblo Dos Erres. Defensores de los derechos humanos de Canadá, donde está detenido, presionan a su gobierno para que lo juzgue por crímenes de lesa humanidad, aduciendo que el caso está estancado en los tribunales guatemaltecos.
"Esto es un asunto mundial", sostuvo Aura Elena Farfán, directora de la Asociación de Parientes de Detenidos y Desaparecidos en Guatemala. "Estados Unidos, Canadá, España y otras naciones son países democráticos donde hay verdadera justicia. Eso es una gran ventaja, a diferencia de lo que ocurre aquí, donde hay interferencias políticas".













