SILVIA MÉNDEZ y Agencias / AHORACANADA.COM
Y es que a pesar de haber tendido 78 kilómetros de barreras flotantes de contención sobre sus costas, manchas de petróleo y bolas de alquitrán fueron halladas en algunas playas del noroeste, por lo que las autoridades intentaban determinar si provenían del derrame del Golfo.
Hasta ahora los vientos y las corrientes habían mantenido el crudo lejos de las famosas playas del llamado Panhandle (noroeste de la Florida), pero ahora han cambiado de dirección y están impulsando masas de chapapote (alquitrán) y capas de petróleo hacia la zona. Y es que de todos los estados del golfo afectados con el derrame, la Florida podría terminar llevando la peor parte económica, pues el turismo es su principal motor, al generar alrededor de 60.000 millones de dólares al año y cerca de un millón de empleos.
Incontenible
La compañía británica ha informado de que el nuevo sistema para controlar el escape, el primero exitoso tras tres intentos fracasados y 45 días de catástrofe sin paliativos, ha permitido recoger 16.600 barriles de petróleo desde que el pasado jueves se logró instalar una campana sobre la válvula de escape para conducir el fluido hacia un barco contenedor.
Sin embargo, el sistema no permite la recogida de todo el petróleo que se está vertiendo al mar. Según Thad Allen, almirante de la Guardia Costera al frente del dispositivo organizado por el Gobierno federal, se estima que cada día se vierten al mar entre 12.000 y 19.000 barriles -algunos científicos han elevado esta cifra hasta 25.000- mientras que la capacidad máxima del sistema que ha puesto en marcha la petrolera rondaría los 15.000 barriles. En el mejor día hasta ahora, el sábado, la compañía calculó que había recogido 10.500 barriles.
Además, BP ha informado que lleva gastados 1.250 millones de dólares (casi 1.050 millones de euros) en respuesta al vertido. La cifra, ha precisado la compañía, no incluye unos 300 millones de euros destinados específicamente a la construcción de barreras de protección en la costa de Luisiana. La compañía con sede en Londres espera tener listo a mediados de mes un segundo sistema contenedor de crudo para mejorar el actual, aunque no se ha especificado en cuánto se incrementaría la capacidad de recogida de crudo.
Tampoco está claro cuándo llegará la solución definitiva, es decir, el sellado de la fuga, que se estima pueda continuar al menos hasta agosto.













