TORONTO.- A 23 días de que los 24 mil trabajadores cívicos de la municipalidad se pronunciaran en huelga, ya no hay un basurero grande o pequeño con desperdicios y basura desbordándolos.
Los especialistas en Salud advierten acerca de las consecuencias que traería una prolongación de la huelga en la población; el sector Turismo alerta sobre los efectos y desánimo que causa la acumulación de basura en los turistas, y la sociedad en general se muestra cada vez más impaciente.
A algunos les parecería que el salario que ganan los trabajadores de la ciudad, que oscila alrededor de los $25.11 por hora, no justifica el paro de labores; sin embargo, la huelga es absolutamente legal y el alcalde David Miller está atado de manos.
La única parte que pudiera declarar un cese a la huelga y obligar a los empleados a reanudar sus labores sería Queen's Park, pero esa alternativa no se antoja inmediata. Los parlamentarios confían en que las partes lleguen a un acuerdo.













