ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
La cobertura de Salud en Estados Unidos se discute desde la presidencia de Theodore Roosevelt (1901-1909), pero nunca se había logrado concretarla.
Se trata de un hecho sin precedentes, un empeño que no había logrado ningún otro dirigente estadounidense, el proyecto legislativo prioritario de la presidencia de Obama, cuyo mandato toma así un nuevo impulso, y un cambio que beneficiará, comparativamente hablando, a la población de Canadá.
"Es una victoria para el pueblo americano", dijo el presidente en una comparecencia tras la votación, "es una victoria de sentido común".
“Respondimos el llamado de la historia tal como tantos estadounidenses lo hicieron antes que nosotros. No eludimos nuestra responsabilidad, la enfrentamos. No temimos por nuestro futuro, le dimos forma", dijo con el vicepresidente Joe Biden a su lado.
Así votaron
La votación tras un año enfrentamientos políticos y una dramática semana en la que Obama debió suspender una gira por Asia para obtener los apoyos para aprobar este proyecto de reforma que de rechazarse ponía en juego buena parte de las esperanzas despertadas por su llegada al poder.
En el marco de las negociaciones, el presidente se comprometió el domingo a firmar una orden ejecutiva que reafirma la ya vigente prohibición de abortos con financiamiento público, lo que le permitió contar con el respaldo de demócratas conservadores.
Los legisladores votaron 219-212 para aprobar un proyecto de ley que ya había pasado por el Senado y luego aprobaron modificaciones (220-211) que ahora deben ser aprobadas en la cámara alta antes de que Obama lo promulgue.
Efectos en Canadá
Uno de los grandes estandartes de los que Canadá se siente orgulloso y que lo diferenciaba hasta ayer de Estados Unidos era su sistema público de Salud. Con el proyecto de ley que permite que 32 millones de estadounidenses cuenten con atención de salud, Canadá no sólo perdió su punto diferenciador pero también la atención médica será sometida a comparación.
Estarán bajo lupa la atención médica, los largos periodos de espera para recibir atención y la apretada agenda de los especialistas médicos que sólo permite consultas al vapor.
Serán cada vez menos los estadounidenses que crucen la frontera en búsqueda de atención médica, pero no se prevé que aquellos canadienses interesados en recibir atención médica en EU para acortar la espera, dejen de buscarla al sur.













