ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
La historia de cómo proteger a los osos polares puede incluir otros capítulos más en los próximos meses, mientras las naciones del hemisferio norte analizan cómo proteger a un animal cuyo mundo se está derritiendo a su alrededor.
Un estudio del Servicio Geológico de Estados Unidos asegura que el declive proyectado en el hielo del mar significaría una pérdida de dos tercios de la población mundial del oso polar para mediados del siglo XXI. Por consiguiente, el Servicio de Pesca y Fauna estadounidense declaró al oso como "especie en peligro" en mayo de 2008. A continuación vino la prohibición a las importaciones.
El Consejo de Caza de los Inuvialuit asegura que su grupo se unió a las demandas porque ellos creen que la cacería se maneja bien en Canadá, y que la caza deportiva es muy importante económicamente en Tuktoyaktuk y en otros poblados costeros aun más pequeños que esta localidad de 800 residentes.
“Por donde veamos la situación, es terrible”, asegura Linda Myer, de la organización medioambiental Free Air Association. “El cambio climático ha ocasionado que los osos polares estén más hambrientos y que tengan menos cachorros, pero varias poblaciones se extinguen con ellos. Sin hielo desaparecen los osos polares y, con ellos, los esquimales”.













