REDACCIÓN / AHORACANADA.COM
Evan comenzó a sentirse mal y a exhibir síntomas de la gripe cuando jugaba con su equipo de hockey North Stars en un campeonato en London, Ontario.
En una ‘walk-in clinic’ (clínica ambulatoria que recibe sin cita) le aseguraron a su madre que sólo se trataba de una gripe y le recomendaron que permaneciera en casa. La fiebre cedió gracias al Tylenol y, al parecer, Evan se recuperaba.
Su padre, Paul Frustaglio, explicó que después de bañarse, Evan se desplomó y dejó de respirar. Intentaron darle respiración boca a boca mientras llegaba el servicio de emergencias. Una ambulancia llevó al chico al Hospital St. Joseph’s, pero era muy tarde; la nueva gripe ya había dañado demasiado su cuerpo.
Sin duda, la muerte de Evan –el vigésimo noveno deceso por la gripe-- enciende la alarma del H1N1 en Ontario, donde sus habitantes dudan acerca de vacunarse contra esta gripe.
El Sistema de Salud Público confirmó la muerte de Evan a causa de la gripe A H1N1. Los jugadores del torneo en el que participó el chico han sido notificados, su familia está siendo atendida con Tamiflu y La Hill Academy, donde Evan estudiaba, ha sido cerrada y las banderas ondean a media asta. Un alumno entusiasta, divertido y deportista ha fallecido.













