Las pequeñas e inofensivas hormigas pueden convertirse en una auténtica pesadilla cuando alcanzan el nivel de plaga. Cada uno de sus nidos puede albergar millones de individuos, y por su tamaño son capaces de introducirse en cualquier resquicio. A lo largo y ancho de Alberta, varias especies podrían causar problemas importantes. Por ello, grupos de investigadores de la Universidad de Alberta trabajan para conocer mejor a estos diminutos guerreros y ponerles freno.
Para comenzar, la Universidad de Alberta ha realizado el primer estudio integrado sobre la especie Lasius neglectus y su comportamiento, morfología, genética, reconocimiento químico y carga parasitaria. Lo que se conoce de esta hormiga "explica por qué algunas especies pueden ser tan buenas invasoras" dicen los investigadores de la Universidad de Alberta. "Y nos avisa de que, de las más de 12.500 especies de hormigas que se conocen, bastantes más nos pueden dar dolores de cabeza si no se toman medidas apropiadas".
Incluso la Asociación de Empresas de Control de Plagas de Alberta ha observado en los dos últimos años una mayor incidencia de plagas de hormigas. “Con las temperaturas más suaves en invierno y un adelanto de la primavera, los animales prolongan su ciclo de reproducción, lo que conlleva mayor capacidad de multiplicación y, por tanto, un aumento de su avance. Además, la proliferación de urbanizaciones de casas con jardín ha incrementado las probabilidades de que las hormigas entren en contacto con humanos”.
Y pese a que no hay un registro de qué especies son las que suelen causar las plagas domésticas, sí se sabe que una de las más problemáticas es la hormiga Linephitema humile. Se trata de una especie invasora originaria de Sudamérica que se ha expandido por todo el mundo y que está desplazando a las especies autóctonas, agregan.













