SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
TORONTO.- El gobierno jordano considera que los rollos del mar Muerto, que se exhiben en el Royal Ontario Museum de Toronto (ROM), le pertenecen y los quiere de vuelta.
Los rollos fueron descubiertos por un pastor beduino en unas cuevas cerca de Qumran, en el mar Muerto, entre 1947 y 1956. Se trata de los manuscritos bíblicos más antiguos conocidos hasta la fecha (2 mil 100 años); algunos textos son contemporáneos a Jesucristo.
La ministra de Turismo y Antigüedades de Jordania, Maha Khatib, fundamenta su solicitud en la Convención de La Haya de 1954 sobre la protección de la propiedad cultural en caso de conflicto armado.
De acuerdo con el diario Jordan Times, Khatib ha pedido a Canadá, a través del Ministerio de Exteriores, que confisque los manuscritos del mar Muerto y los devuelva a Jordania.
Los rollos sagrados son parte de una muestra que el gobierno de Israel ha presentado en el Royal Ontario Museum de Toronto del 27 de junio de 2009 hasta el 6 de enero de 2010.
En el Royal Ontario Museum se presentaron 17 rollos del mar Muerto en dos instalaciones separadas. Uno de los atractivos indudables de la exhibición fue la presentación del Rollo de Deuteronomio, la copia más antigua que se conoce de Los Diez Mandamientos.
Entre los rollos exhibidos, se incluyen el rollo de la Guerra, el rollo del Apocalipsis mesiánico y una porción que incluye el Génesis y la historia del Éxodo.
La exhibición también mostrará tesoros arqueológicos hallados en Qumrán, Jerusalén y otras partes de Judea y Galilea.
¿De quién son los rollos?
Khatib pretende que el gobierno canadiense intercepte los rollos y los regrese a Jordania, aprovechando que aún están en el país norteamericano.
Sin embargo, Canadá se ha lavado las manos del asunto. De acuerdo con el Jordan Times, Canadá asegura que le confiere a Jordania, Israel y Palestina acordar a quién pertenecen los rollos sagrados.
Según la ministra, Israel obtuvo los documentos que estaban depositados en un museo de Jerusalén Este, bajo mandato jordano cuando lo ocupó en la Guerra de los Seis Días, en 1967.
Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) también ha reclamado los manifiestos. La ANP asegura que "son una parte integral del patrimonio cultural palestino".













