REDACCIÓN / AHORACANADA.COM
TORONTO, 3 de abril.- Investigadores británicos y canadienses aseguraron haber descubierto que los sapos podrían pronosticar terremotos.
Para llegar a esta conclusión estudiaron el comportamiento de estos animales, cuando advirtieron una fuerte declinación en su número en el lugar habitual. Días después se produjo un terremoto de 6,3 grados que mató centenares de personas y dejó una gran destrucción en el pueblo de L’Aquila.
Cinco días antes del terremoto, la mayoría de sapos machos abandonaron el lugar de reproducción, reduciéndose en un 96 %, comportamiento “muy inhabitual” según el estudio publicado en la revista científica Journal of Zoology.
Los científicos confesaron que no saben "qué señal medioambiental" percibieron los sapos "tanto tiempo antes del sismo", pero observaron que la disminución de su actividad coincidió con las "perturbaciones presísmicas en la ionosfera", capa superior de la atmósfera en la cual los gases son ionizados (electrizados).
Esas perturbaciones detectadas en las frecuencias bajas de radio podrían estar ligadas a escapes de radón, gas radiactivo que surge del subsuelo terrestre, o a ondas gravitacionales.
En el pasado también se observaron otros animales como elefantes, peces, serpientes o lobos en busca de signos precursores de los sismos, pero ninguno aportó elementos tan convincentes como los sapos.













