SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
El domingo 22 de noviembre, el pequeño Lucca Romano se zafó de los brazos de la persona que más lo amaba y protegía, Verónica Romano, su madré, y cayó 15 metros desde el balcón de un andador de la Terminal 1, del Pearson International Airport.
Lucca, su hermano Massimo y sus padres Verónica y Flavio se disponían a viajar a Buenos Aires, Argentina, para visitar a la familia y los amigos y además bautizar a Lucca, de 15 meses de edad.
La familia había vivido en Winnipeg y eran nuevos en Ontario, a donde se mudaron para estar cerca del hermano de Verónica.
Cuando Massimo, de 4 años, llamó la atención de su madre, el inquieto Lucca, como cualquier infante de su edad, hizo uso de sus ansias de independencia y se escapó de los brazos de Verónica.
Apenas cayó Lucca del balcón, su padre corrió por las escaleras de cuatro pisos. Seguramente hubiera querido volar para estar cerca de su pequeño.
Dicen quienes estaban ahí, que el grito de Verónica fue el más desgarrador que hubieran escuchado. “Fue un grito del dolor más absoluto”, dijo una guardia de seguridad.
Lucca fue atendido por personal de emergencia y llevado al hospital, donde murió después de una hora.
Las cámaras lo vieron todo. El detective J.P. Valade aseguró: “Revisaremos el caso, pero se trató de un accidente, de un terrible y dolorosísimo accidente”.
Amigos darán a conocer una cuenta bancaria para apoyar a la familia Romano.













