ROMINA BLAS / AHORACANADA.COM
Las organizaciones de derechos humanos advierten que la manera de cazarlas es extremadamente cruel. "Los cazadores golpean hasta la muerte a cientos de miles de crías de focas. La carne de estas crías es normalmente abandonada en el hielo, pues raramente se come. Sólo quieren su piel y la mayoría de las veces son despellejadas vivas", explica la organización Personas por el Trato Ético a los Animales (PETA, por sus siglas en inglés).
"A nivel particular, sólo podemos frenar esta masacre evitando cualquier producto derivado de foca, como ácidos grasos Omega-3 o cualquier producto hecho con pieles de foca", agrega PETA en un comunicado.
En tanto,el gobierno canadiense recurrió a la Organización Mundial de Comercio en búsqueda de apoyo ante la decisión de la Unión Europea de prohibir productos derivados de focas.
"Nos decepciona el fallo de la Unión Europea. Consideramos que viola las normativas de la Organización Mundial de Comercio", dijo Stockwell Day, ministro canadiense de Comercio Internacional.
"La caza de focas en Canadá es humanitaria, científica, sigue reglas ambientales de sustentabilidad y además es una práctica milenaria", aseguró Stockwell Day.
La mayoría de los canadienses está en contra de esta práctica e incluso la clase política canadiense ha solicitado abiertamente que se ponga fin a esta actividad.













