MARCIA KIEGGLER / AHORACANADA.COM
Se espera que en la sesión, Michael Ignatieff, líder del Partido Liberal, le de la espalda al Partido Conservador. El grito de batalla de Ignatieff y los liberales se basa en el discurso que diera Harper hace unos días a miembros de su partido.
El primer ministro Harper dijo que los liberales comenzaban a unirse para formar una coalición con los "separatistas y socialistas" para atemorizar a la gente y negarle la oportunidad de dirigir un gobierno mayoritario.
En los últimos tres años y medio, Jack Layton, dirigente del Partido Neo Demócrata (NDP, por sus siglas en inglés) se ha mostrado enfáticamente en contra de las políticas de Harper, pero no ha preparado la espada esta vez.
“Estoy consciente de que las partes involucradas quisieran vernos participar en la Casa de los Comunes y obtener resultados… especialmente aquellas personas que se han quedado sin empleo y que no la están pasando bien. Así que esa es nuestra principal preocupación”.
Sin duda, Jack Layton es un gran estadista y sabe bien que en sus manos podría estar el peso de la balanza. Ignatieff ha dicho que los liberales no buscarán una coalición y los conservadores tampoco han hecho pública su invitación a que el NDP y el Bloque Quebequense se les unan, pero los números hablan por sí solos.
El NDP tiene 36 de los 308 asientos en la Cámara, un número más que suficiente para mantener al gobierno de Harper a flote este otoño. ¿El precio? Fuentes afirman que a cambio del apoyo de Jack Layton, los conservadores aprobarían una reforma al Seguro de Desempleo.













