DARÍO ECHEVERRY / AHORACANADA.COM
Henry fue puesto en libertad bajo fianza el año pasado después de que una revisión de su caso señalase que se podía haber producido un error judicial y que el juez del caso cometió numerosos errores, aunque antes Henry presentó más de 50 solicitudes para revisar su caso sin suerte.
La semana pasada, en la escalinata del Tribunal de Apelaciones de Columbia Británica, en la ciudad de Vancouver, Henry declaró: "Todo esto resulta abrumador", tras conocer la decisión de los jueces.
Henry, que contaba con numerosos antecedentes policiales antes de su detención en 1982 declaró que no estaba amargado por los años que pasó injustamente en prisión porque el enfado no le haría bien.
"Empezaría a deambular bebiendo alcohol o algo parecido. No, no puedo hacer eso. No tengo tiempo para ello", dijo al respecto.
No más enfado
Desde el momento de su detención en Vancouver, Henry siempre se declaró inocente, pero el juez de su caso dijo al jurado que le condenó en 1983 que podían declararle culpable de los 10 asaltos sexuales porque se negó a participar en una ronda de identificación.
Ivan fue considerado como el principal sospechoso después de que se dio a conocer una fotografía en donde dos agentes de la policía lo retenían en la ronda de identificación.
En el caso, los tres jueces del Tribunal de Apelaciones señalaron que los veredictos (por los distintos cargos) no fueron razonables. Se realizaron errores legales durante el juicio y se debería haber permitido la apelación.
Los arranques de enfado han terminado para Henry definitivamente... después de todo eso fue lo que lo llevó injustamente a vivir en prisión por más de un cuarto de siglo. Cuando fue encarcelado, Henry tenía dos hijas de nueve y siete años de edad. Ahora tiene tres nietos y planea disfrutarlos al máximo.













