REDACCIÓN / AHORACANADA.COM
“Estoy aquí para enterrar a mi esposo en casa”, fue lo único que dijo al llegar.
Krissy y su esposo, Dallas Martens, se habían mudado a la isla de Roatan en Honduras el pasado julio con la esperanza de adoptar a un pequeño llamado Will y trabajar con AIDS Project, una organización sin fines de lucro.
Un año atrás habían visitado Roatan, y en la fiesta de Navidad de AIDS Project, donde Dallas fue Santa Claus, conocieron a Will; de inmediato el pequeño cautivó el corazón de la joven pareja que empacó sus cosas para irse a vivir cerca de Will.
¿Qué ocurrió?
En la tarde del 18 de septiembre, la pareja fue cercada por dos hombres armados que llevaban sudaderas con capuchas. Se habían bajado del auto para ver una casa que tenían planeado adquirir. Los hombres intentaron atacar a Krissy, pero Dallas la cubrió como escudo. Dallas recibió tres impactos de bala y murió. Tenía 31 años.
Seis personas fueron arrestadas con relación al crimen y se espera que esta misma semana el juez les encuentre culpables o inocentes.
Valerie Nelson, directora de AIDS Project en Roatan, escribió en el website de la organización encargada de atender los numerosos casos de Sida que aquejan la zona: “Dallas era uno de los hombres más generosos que haya yo conocido”.
Además de la pena de haber perdido a su esposo, Krissy podría perder también al pequeño Will, pues los trámites de adopción se tambalean tras los trágicos sucesos.













