SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
Dicen que se trató del peor terremoto que se haya vivido en Haití en los últimos 240 años. Que la energía liberada equivalió a la explosión de 200 mil kilogramos de dinamita. La condición de vulnerabilidad de buena parte de las edificaciones de la isla caribeña no resistió la sacudida y se desplomó. Al momento, se reconocen 200 mil muertos. La ciudad está reducida a escombros.
La hipercomunicación de la televisión y el radio nos han mostrado lo que ocurre en Hatí, pero Twitter y facebook además de informarnos casi en tiempo real han logrado sensibilizar y despertar la conciencia colectiva.
El conductor de radio y televisión, Carel Pedre (@carelpedre), se convirtió casi de inmediato en una especie de vocero de la tragedia: en la mañana del 13 de enero twitteó: "Primera réplica del día!!! Haití todavía está temblando!! AYUDA!!!!!!".
"Casi todas las luces se han apagado en Puerto Príncipe... la gente sigue gritando pero el ruido muere mientras oscurece", twitteó Richard Morse (@RAMhaiti), músico y líder de la banda haitiana RAM.
"Otra réplica... la gente grita y enloquece, van hacia el estadio... todos rezan aunque hayan olvidado cómo hacerlo", dice un mensaje en Facebook. “Enviemos ayuda a Haití a través de la Cruz Roja, invitaba otro mensaje en Facebook que además ofrecía una liga a la página de la Cruz Roja.
Bastaron 140 caracteres (que es lo que permite Twitter) para sentir el llanto, la emoción, la desesperación y la urgencia que se vive en la isla. Facebook, con su flexibilidad para la comunidad de simpatías cimbró la consecuencia colectiva. Ambos medios nos recordaron que no hay distancias, que la solidaridad no tiene fronteras y que esta tragedia nos tocó a todos porque todos somos haitanos.













