ALMUDENA GRADE / AHORACANADA.COM
MADRID.- La crisis económica que se ha estacionado en España no sólo podría disparar dramáticamente la tasa de desempleo hasta el 20 por ciento en 2010, sino que también está volviendo más intransigentes a muchos ciudadanos que, afectados por la precariedad o temerosos de perder su trabajo, miran en la inmigración una creciente amenaza para su estabilidad.