El martes pasado, autoridades de inmigración llegaron al edificio del Central Technical School donde Josette estudiaba. A pesar de las súplicas de la adolescente, de sus amigos, de su tía con la que vivía y de organismos no gubernamentales, Josette fue retenida e enviada de regreso con su madre.
Este caso bien podría estar en contra de la Convención de Hague, que protege a los menores refugiados de ser expatriados. "El problema es que este no es un caso de blancos y negros", explica la tía de Josette.
Los padres están divorciados y la madre es quien tiene la custodia, así que la madre, Marlen Issasi Rodriguez, pidió a su hija, diciendo que estaba siendo retenida ilegalmente en Canadá.
La Corte Superior de Justicia de Ontario escuchó que Marlen Issasi permitió la salida de su hija Josette de México para que se reuniera en Toronto con su padre. "Su familia paterna fabricó el caso de abuso para retenerla", dijo.
Sin embargo, la tía de la chica asegura que la madre de Jossette la golpeaba con la escoba y le lanzaba objetos para lastimarla. "Muchas veces vimos moretones y golpes en su piel", aseguró.
Por lo pronto, el Consejo Canadiense para Refugiados está intentando revocar la decisión y traer a Josette de regreso a Toronto. Pero, el Consejo de Inmigración y Refugio comentó que por lo general una persona no puede ser expatriada a su país de origen si ahí sufre de persecución, pero aclaró que en caso de los menores, quien tiene la custodia puede solicitar que se revoque esta decisión.













