ALMUDENA GRADE / AHORACANADA.COM
Los ataques violentos por motivos racistas y las manifestaciones xenófobas aumentaron en España de manera significativa durante 2008, año en el que el país comenzó a sentir los primeros coletazos de la crisis.
De acuerdo con el informe de la Red Europea contra el Racismo, en España se registraron durante ese periodo 350 hechos de intolerancia, xenofobia y racismo, con especial intensidad en Valencia, Madrid y Cataluña, regiones que albergan al mayor número de inmigrantes que representan el 10 por ciento de la población total. La cifra contrasta con la de años anteriores en los que se había producido una disminución de los crímenes racistas.
Aumenta el paro entre inmigrantes
Además, si hay un colectivo especialmente expuesto a los vaivenes de la economía es el de los inmigrantes. En el último año de recesión el número de parados extranjeros ha crecido un 70% en Euskadi, pasando de los 7.489 registrados en octubre de 2008 a 12.823 en el mismo mes de este año, según datos del Observatorio del Mercado de Trabajo del Departamento de Asuntos Sociales.
El desempleo no sólo ha crecido mucho más deprisa entre los trabajadores extranjeros que entre los autóctonos, sino que, además, expone a aquéllos a perder sus permisos de trabajo y de residencia.













