SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
Mientras que 14.5 por ciento de los nativos canadienses se dedican al autoempleo, 17.5 de los inmigrantes que llegan a Canadá prefiere emprender su propio negocio, asegura la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
Al encontrarse limitados en sus opciones laborales, los migrantes tienden a desarrollar mayores capacidades de emprendimiento e innovación, afirma la OCDE en el informe "Migración y emprendimiento".
Ejemplo de esto es que de 25 países tomados como muestra, en 17 es mayor la tasa de autoempleo en migrantes que entre nativos.
La institución señala que hay dos tipos de migrantes innovadores, que varían según su grado de escolaridad y sus capacidades, pero que a final de cuentas, sea que abran un pequeño negocio de bajo valor agregado o una firma más sofisticada y con especialización, los migrantes generan empleos, pago de impuestos y recursos económicos.
"En cada momento, uno como inmigrante tiene que usar sus fortalezas. Yo soy trabajadora, limpia, organizada y eso se refleja en mi agencia Cleaning Fairies. Claro que yo soy quien además lleva la contabilidad básica del negocio", agrega Martínez.
"La inmigración en muchos de los países OCDE exhibe altas tasas de autoempleo, mayor a la de aquellos que son nativos. Las tasas que monitorean este indicador además reflejan cierta medida de emprendimiento, que resulta beneficiosa para la economía", señala el reporte.
Al llegar a Vancouver de China, Lee Chuck tomó cada paso que su asesora le indicó: "Tomé clases de inglés, abrí una cuenta de banco y aprendí lo más que pude de la manera de vivir en Canadá. Pero no pude acreditar mis estudios. Con poca capacitación y un inglés mediocre mis opciones de trabajo eran pocas", comenta Chuck.
"Un amigo me sugirió que comprara un taxi y ahora ése es mi negocio. Soy mi jefe y conduzco mi propio taxi. Trabajo largas horas, pero soy feliz porque soy independiente y siempre tengo empleo", agregó Chuck.
Migrantes no amenazan las oportunidades laborales
"Los migrantes tienen típicamente menores tasas de empleo y menos salario que los nativos. Esto es a causa de barreras del idioma, el poco reconocimiento a diplomas extranjeros, la falta de contactos en el mercado doméstico o estereotipos raciales, pero el emprendimiento omite estos obstáculos. Incluso, un nuevo negocio provee de empleos a otros migrantes que se enfrentan a los mismos problemas", precisa el estudio.
Kamal Fatehi, originario de Irán, cuenta con una comercializadora especializada en productos del Medio Oriente. "Mi empresa no sólo me da trabajo a mí, sino también a unas 40 personas, pero lo más importante es que llevamos nuestros productos a la mesa de muchas familias migrantes", comenta Fatehi.













