MÉXICO, DF.- Barack Obama tiene los ojos puestos en México, aunque sólo sea por razones de seguridad. El presidente de Estados Unidos dedicó una fuerte partida presupuestaria a programas migratorios y a reforzar la seguridad fronteriza.
Los dos departamentos encargados de esas áreas, Seguridad Interior y Justicia, solicitaron presupuestos totales de 56 mil 300 millones de dólares y 29 mil 200 millones de dólares respectivamente.
Janet Napolitano, secretaria de Seguridad Interior dijo que el departamento que encabeza tiene previsto dedicar 44.8 millones de dólares para dotar a la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) de casi 390 nuevos funcionarios, mientras que con 10 millones instalará tres nuevas oficinas para garantizar la seguridad fronteriza.
Otros 10 millones de dólares financiarán 103 puestos de trabajo para analistas de Inteligencia en la CBP y mil 400 millones renovarán a la Guardia Costera.
Guerra antidrogas
Por su parte, el Departamento de Justicia dedicará 5 mil millones de dólares al combate del tráfico de drogas, las redes de distribución y la violencia de los carteles mexicanos y las pandillas.
"Los cárteles mexicanos de la droga que operan en la frontera continúan teniendo redes de distribución de drogas en más de 230 ciudades de 45 estados" de Estados Unidos, indicó el departamento.
Además, señaló que espera recibir durante 2011 unos 400 mil nuevos casos migratorios, por lo que tiene previsto contratar a 31 fiscales, 21 jueces migratorios y 10 abogados de apelaciones para ocuparse de la carga laboral.
E-Verify
Seguridad Interior dedicará más de 100 millones a expandir el programa E-Verify, que le permite a las empresas asegurarse de que los inmigrantes que contratan tienen su documentación en regla.
Asimismo, otros 147 millones de dólares se dedicarán a un programa para identificar y deportar a criminales peligrosos indocumentados.













