SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
En su discurso, el presidente de México hizo notar que el flujo de turistas mexicanos hacia Canadá disminuyó 40 por ciento como consecuencia de la introducción de la medida, el 13 de julio de 2009.
"El pueblo mexicano es un buen amigo de Canadá. Los mexicanos visitamos este hermoso y maravilloso país con múltiples propósitos que enriquecen a nusestras sociedades", afirmó.
Sin embargo, reconoció que muchos connacionales han abusado de la tradicional hospitalidad canadiense y, apelando a la consabida figura del refugio, se han establecido indebidamente aquí.
Por supuesto, el bloque liberal del Parlamento apoyó al mandatario mexicano; en tanto que el ala conservadora se mantuvo firme en su decisión.
El primer ministro conservador dijo que nada cambiará con respecto a los visados para mexicanos hasta que el Parlamento canadiense apruebe la reforma del sistema de refugio, la ley sea implementada y luego se eliminen los miles de casos pendientes acumulados en el sistema.
Y, de acuerdo con el ministro de Inmigración de Canadá Jason Kenney "todo eso llevará al menos un año".
Jóvenes "brincan" el visado
Jóvenes brincarán la barda del visado canadiense... o al menos para ellos los trámites serán más sencillos a partir de la reciente firma del Memorándum de Entendimiento en Movilidad Juvenil.
Se trata de un mecanismo para facilitar que jóvenes viajen y trabajen en el otro país por periodos temporales, "con objeto de fortalecer la cultura y el desarrollo profesional".
Ottawa también garantizó que reducirá el tiempo de otorgamiento de visas a empresarios y hombres de negocios para agilizar su visita a Canadá.
Sin embargo, seguirá pendiente el mayor índice de visitantes: los turistas mexicanos. Antes de que Canadá impusiera el visado, unos 250 mil turistas mexicanos viajaban cada año independientemente del flujo habitual de trabajadores y hombres de negocios.













