LAURA GUERRERO / Especial para AHORACANADA.COM
Preservando raíces y honrando a la patria, la comunidad uruguaya de Toronto celebra unida la Independencia

TORONTO, 25 de agosto.- Con impecables túnicas blancas y relucientes moñas azules, un grupo de niñas y niños se ordenan ansiosos en el fondo del salón. Los uniformes de la escuela pública uruguaya, traídos a Canadá especialmente para los actos, requieren a veces de retoques para acertar con los talles.
Las túnicas cubren mucho más que la ropa, revisten ilusiones y sirven de escudo para apalear los nervios, efecto inevitable que se delata en sus mejillas que se van tiñendo de rojo a medida que avanzan los pabellones.
Ese grupo de hombres y mujeres en miniatura, de entre 4 a 12 años, representa la mayor excusa y la máxima obligación para reunirse y preservar las raíces. Es precisamente por ellos, y por la importancia de la fecha, que las organizaciones de uruguayos en la zona del gran Toronto se reúnen en la celebración del aniversario de la Independencia. El Consulado General, junto el Consejo Consultivo, El Club Uruguay y los grupos solidarios Ibiray y Mano con Mano organizan en conjunto la mayor fiesta patria que celebra la diáspora.
En medio de juegos y mucha conversación, los niños se concentran a ratos en un espectáculo que acapara la atención de los mayores, y recorre las expresiones más típicas de la música uruguaya: folklore en la voz y guitarra de Eduardo Daniel Saraiba, tango en la carismática presentación de Elbio Fernández y el Pericón Nacional y danza típica uruguaya, presentada por el grupo Mate Amargo.
Algunos de los escolares vuelven al camarín y regresan a escena con otra vestimenta y con tambores casi de su tamaño, integrando la comparsa Fantasía Oriental. Los mayores, a su vez, se reúnen en "tambores uruguayos", una comparsa conformada especialmente para la ocasión.
Es el momento del protagonismo de los mayores. Viajando con la música a sus décadas más jóvenes, bailan aludiendo a la "Noche de la Nostalgia", fiesta ya tradicional en Uruguay en vísperas del 25 de Agosto. Y es ese gran baile de "grandes" el que da fin a la noche uruguaya en Toronto.













