ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
“Hay malas noticias por doquier, pero esta noche va a ser inolvidable. Ni quién se acuerde de la crisis”, comenta Mirley Domínguez, una dominicana que viene con su hermano a ver a KISS.
Un gigantesco mapa de Google hizo un zoom hasta el General Motors Centre, de Oshawa. Y, después de la segunda canción el guitarrista y cantante Paul Stanley dijo: "¿De verdad creían que no íriamos a venir? Por nada nos hubiéramos perdido esto”.
El público simplemente se puso eufórico. Y es que fue el concierto que casi no ocurre.
Después de 10 años de no lanzar un CD de estudio, Kiss convocó a sus admiradores y prometió ir a las ciudades de Norteamérica a presentar y promover su nuevo donde fueran más esperados. Después de cerradas las urnas el 30 de junio se dio a conocer que las 3 ciudades que más deseaban que Kiss las incluyera en su gira eran todas canadienses.
Oshawa, con 14 mil 569 votos fue la ciudad que más amor mostró por la banda. Le siguieron Winnipeg (12 mil 913) y Sault Ste. Marie (11 mil 315). “El amor va en los dos sentidos”, dijo el bajista Gene Simmons. Sin embargo, Oshawa no estaba en la lista de ciudades para la gira.
“Air Canada Centre (en Toronto) es más grande”, dijo el manager McGhee a manera de explicación de porqué Oshawa sería parte de un segundo tour. A partir de ese momento, los admiradores de Kiss volvieron al ataque: convocaron a la prensa, hicieron manifestaciones, se agruparon en centros comerciales con las caras pintadas, lanzaron una campaña en Facebook y lo lograron.
El alcalde de Oshawa, John Gray, y otros 5 mil 599 admiradores disfrutaron de un magnífico concierto, y por un par de horas la ciudad industrial de Oshawa olvidó la crisis económica.













