REDACCIÓN / AHORACANADA.COM
Llosa dice que La teta asustada ya le había dado tantas alegrías, "que pedirle más es como jugar con fuego".
Filmada en Manchay, una de las zonas más pobres de Lima, en poco tiempo "La teta" recibió galardones internacionales, como el Premio de la Crítica y el Oso de Oro en Berlín, a mejor película y mejor actriz (Magaly Solier) en el Festival de Guadalajara y ganadora en los festivales de cine de Bogotá y de La Habana.
Según Llosa, la teta asustada es una enfermedad que existe en el imaginario colectivo de los pobladores quechuas de los Andes, cuyo mito se propagó "en la guerra contra el terrorismo de los años 80", cuando muchas mujeres fueron violadas.
"En Perú se entiende como una enfermedad psicológica, recuerda mucho a la depresión. Curiosamente, los médicos y psiquiatras concuerdan en que la manera de tratarla es a través del propio imaginario andino, con lo cual hay una cierta paradoja", explica Llosa.
La cinta parte de un drama personal para reflejar el mundo del pueblo quechua. Si bien esta enfermedad se popularizó en los '80, relata Llosa, aparentemente existían algunos casos pero eran más espaciados. "Pero el conflicto violento fue tan fuerte, arrasó con tanta gente, que de alguna manera los casos fueron mucho mas visibles, se evidenciaron y se repitieron".
Por eso, el objetivo de la película es "cuestionar si es efectivamente posible una sanación y si es posible realmente recuperar la autoestima de un pueblo, la autoestima de un individuo que ha sufrido tantos azotes, que ha sido tan maltratado".













