ISABEL INCLÁN / AHORACANADA.COM
A los ex presos de conciencia
El cantautor ítalo-argentino-colombiano volvió a deleitar al público de Toronto con sus canciones de amor, de solidaridad y que resumen la condición humana.
Traído por el productor artístico Marcelo Addax y Las Brisas Nightclub, Piero cantó en un conocido centro nocturno del norte de la ciudad por más de dos horas. Interpretó sus clásicas –Viejo mi querido viejo—y canciones nuevas que incluye en su reciente disco América.
Entre canción y canción, Piero exhortó a su público a “agradecer cada mañana por estar vivos y tener fe en la unidad latinoamericana".
En una de sus canciones, Ojalá, pide por “más trabajo y libertad para los latinoamericanos, que los jóvenes recobren la esperanza, que no nos dividan con fronteras”.
En su concierto no faltó la dedicatoria a “los americanos” (estadounidenses), quienes “nacen convencidos de que no hay en el mundo algo superior a los americanos”.
Al final del concierto Piero concedió esta entrevista para AHORACANADA.COM
--Tras más de 40 años de vida artística, ¿cómo defines la esencia de tus canciones?
--Son un canto al hombre y su proyección porque estamos para cosas más importantes, pero estamos enredados en mucha mediocridad; pero hay que buscar la forma para lograr la unidad y no es tan utópico en el fondo. Para eso debemos impulsar el crecimiento personal y el amor verdadero.
--¿Es una utopía hablar de la unidad latinoamericana?
Por ahí falta un líder que se ponga las pilas. Si vos le preguntas a los latinos, todos quisieran esa unidad. El asunto es que se pongan las pilas y se pueda implementar. Eso es de Bolívar, de San Martín, de toda la vida que se busca eso. Están enredados en intereses, pero cuando aparezca algún líder yo creo que los puede juntar.
--¿El bloque bolivariano sería el camino?
--Son caminos pero creo que tienen que ser integradores. Los bolivarianos están como muy cerrados en su izquierda y si bien la buscan, pues falla esa parte, pero creo que la unidad no está tan lejos, en cuanto aparezcan las posibilidades para esa unidad, la gente la va a acoger.
--¿Qué piensas del proyecto para crear la Comunidad de Naciones Latinoamericanas y del Caribe, gestado en la reciente Cumbre de Río en México?
--Cuando las propuestas están concretas, el apoyo está y las ganas están, el asunto es que se implemente, que tome cuerpo.
--Pero ¿piensas que sería un buen camino que estas naciones se agrupen sin Estados Unidos ni Canadá?
--Absolutamente. Somos los estados “desunidos” y eso paga sus consecuencias. La unidad es la que hace la fuerza. El más grande es el que controla y domina, pero si todos los chicos nos juntamos cambiaria la cosa y hay que seguir trabajando y soñando con eso.
--¿Qué mensaje le darías a los migrantes latinos que viven en Canadá?
--Por más que estén acá tienen que mantener esos lazos y atar lazos de acá con los países nuestros en muchas cosas que se pueden interconectar a todo nivel. No olvidarse de sus raíces. Hay que trabajar un poco cada día en ese sentido.
--¿De dónde nace tu interés por hacer algo a favor de la infancia?
--De siempre. Quise darles posibilidades porque no se les tiene en cuenta. Tenemos granjas de chicos que no estudian ni trabajan, de 13 a 18 años, y allá estudian agricultura orgánica. La idea es que no vayan a buscar trabajo cuando se reciben sino que vayan a buscar tierra y plantar todo lo que sea sin veneno.
--¿Proyectos por venir?
--Para este año salen tres discos, dos remasterizados y uno nuevo, América. También inicio un programa de televisión de leyendas y cuentos de pueblos originarios y con mucha sabiduría. Voy a México en septiembre, estaré en Aguascalientes y el Distrito Federal promoviendo el disco América. Me encanta y adoro México, sobre todo el interior. La última gira que hice allá fue hace cinco años.













