REDACCIÓN / AHORACANADA.COM
El 11 de agosto el dúo emprendió un vuelo desde el aeropuerto Schiphol de Amsterdam para disfrutar de la playa y el magnífico sol australiano, pero en cambio su avión aterrizó “en el otro Sidney”, uno por cierto bastante más frío, en Nueva Escocia, Canadá.
De acuerdo con el diario local Illawarra Mercury, los turistas, reservaron un viaje a través de una agencia holandesa para visitar a familiares que viven en las localidades australianas de Wollongong y Tallong, al sur de Sidney.
Y en lugar de aterrizar con una vista del puerto y la Ópera de Sidney, el avión de Air Canada, los llevó al Sidney de la isla Cabo Bretón, en la costa noreste de Canadá, en donde se encuentra el Ceilidh Fiddle más grande del mundo. Ambas ciudades, separadas por 17 mil kilómetros, tienen un fuerte interés por la música.
Air Canada organizó alojamiento para los viajeros en el antiguo pueblo minero, así que los turistas tuvieron la oportunidad de conocer Sidney, Canadá, ciudad que por cierto tiene un alto nivel de desempleo y alrededor de 26 mil habitantes, antes de finalmente llegar a su destino: el Sidney australiano, paraíso de soleadas playas y una población de 4 millones de personas.
"Creo que fue una gran aventura para el niño de 15 años. No tienen mucha experiencia viajando. Joannes se encontraba absolutamente agotado cuando llegó", dijo la prima de Rutten, Yvonne Wallace, de Wollongong.
Clare MacDougall, quien trabaja para Air Canada, estuvo en el aeropuerto de Sidney (Nueva Escocia) para esperar el avión.
Moraleja: Asegúrese de que está adquiriendo los boletos al destino al que realmente quiere llegar. Joannes y Nick no han sido los únicos en equivocarse de “Sidney”, el año pasado, la argentina Monique Rozanes viajó al Sidney equivocado para sus vacaciones, pero decidió quedarse luego de hacerse amiga de una mujer local en el aeropuerto canadiense.













