SILVIA MÉNDEZ / AHORACANADA.COM
Ella es madre soltera y el salario de medio tiempo que percibe en una empresa de limpieza apenas le alcanza para los gastos básicos. “Ximena y yo llegamos hace 2 años a Canadá y ella sigue esperando la llegada de los Reyes Magos como cuando estábamos en México”, comenta Laura.
“En México había más opciones. Uno podía ir a la merced y comprar regalos más económicos o regatear con los tenderos, pero aquí no hay cómo regatear en Toys R Us”, agrega Laura, quien tuvo que romper el cochinito para ayudar a los Reyes Magos a hacer su magia.
Eduardo Hernández comenzó a hacer “su guardadito” para los regalos de Santa Claus y los Reyes Magos desde hace tres meses. “A mis hijos les traían obsequios los Reyes, pero ahora pues también Santa Claus”, comenta.
“Es bastante difícil seguir con la tradición de los Reyes Magos que teníamos en Puerto Rico, y más ahora en plena crisis, pero los hijos son primero y aunque sea un juguete le tocó a cada uno”, agrega Eduardo.
La celebración de los Reyes Magos
La noche del 5 de enero es para casi todos la más mágica del año. Se trata de la fiesta navideña más esperada por los niños de España y de varios países de la América hispana.
Los Reyes Magos es el nombre por el que la tradición católica denomina a los visitantes que, tras el nacimiento de Jesús, habrían acudido desde países extranjeros para rendirle homenaje y entregarle regalos de gran riqueza simbólica: oro, incienso y mirra.
En algunos países hispanohablantes existe la tradición de representar a los reyes trayendo los regalos que los niños les han pedido en sus cartas durante la noche anterior a la Epifanía.
Es las cartas los chicos aseguran que se han portado bien y que merecen por lo tanto regalos. Pero, según la tradición, los niños que se portan mal reciben carbón en vez de regalos.













