DARÍO ECHEVERRY / AHORACANADA.COM
En los últimos tiempos, España ha estado cabildado para participar en las reuniones del G-20. La primera vez que le dieron el sí fue en noviembre de 2008, en Washington, en la cita que tenía por objeto la reforma de las bases del sistema financiero mundial. Entonces, el presidente José Luis Rodríguez Zapatero asistió a la cumbre como parte de la representación europea.
España después participó en el encuentro del G-20 de abril de 2009 en Londres, pero después la ministra de Economía Elena Salgado, no participó en la reunión informal de los ministros de Finanzas del G-20 en Washington.
La estrategia del Ejecutivo español ha consistido en lograr amarrar su presencia en el grupo sin pedir el ingreso oficial, para lo que no existe un mecanismo concreto. Ningún país ha ingresado desde la creación del foro, en 1999.
Las próximas cumbres del G-8 y del G-20 se celebrarán juntas en Canadá en junio de 2010, aunque el G-20 se reunirá de nuevo en noviembre en Corea del Sur.
En julio pasado en L'Aquila, Italia, el presidente Zapatero sólo fue invitado a la última jornada de la cumbre del G-8.
Para Zapatero es importante acudir a Canadá, pues es el presidente en turno de la Unión Europea.
El único mandatario español que ha participado en el G-8 fue Aznar, en junio de 2002.













