ANA NEGRETE / AHORACANADA.COM
Las empresas españolas ACS y Acciona compiten en conjunto por el contrato de construcción y posterior explotación de una autopista que unirá Canadá y Estados Unidos a la altura de Michigan.
El proyecto, valorado en más de mil 600 millones dólares, es una autopista de 11 kilómetros de longitud y seis carriles que conectará la autopista 401 de Ontario con la frontera de Estados Unidos, en el trayecto por Michigan.
La autopista separará los tráficos locales e internacionales que cruzan por la zona y optimizar el paso fronterizo, uno de las más concurridos, con el fin último de contribuir a la economía tanto de Ontario y Michigan, como de sus respectivos países.
Está previsto que el proyecto arranque en 2011. Incluirá la construcción de un nuevo puente y de un enlace con la red de carreteras de Estados Unidos.
El grupo adjudicatario se encargará también del posterior mantenimiento y explotación de la vía durante un periodo de treinta años.
La mancuerna ACS-Acciona compite por el proyecto con otros dos grupos de empresas internacionales. Uno de ellos está liderado por el grupo australiano Macquarie y el alemán Hochtief, a su vez participado por la empresa que preside Florentino Pérez.
El tercer grupo que compite por la infraestructura está conformado por HSBC Infraestructure, Bilfinger y John Laing Investments.
En caso de lograr este contrato, ACS y Acciona reforzarían la presencia con que ya cuentan en Norteamérica. Los dos grupos se hicieron hace dos años, también en consorcio, con la construcción y explotación de la autopista A-30 Châteauguay-Vaudreil-Dorion, un proyecto valorado en mil 425 millones de euros.
De su lado, la compañía que preside José Manuel Entrecanales cuenta con una importante presencia en la consecución de contratos de concesión de hospitales en Canadá.













