Su definición puede variar de una jurisdicción a otra, en general se define como la energía eléctrica generada a partir de recursos renovables: eólicos, solares (con sus componentes térmico y fotovoltaico), hidráulicos (de bajo impacto) y geotérmicos (de emisiones reducidas), así como biomasa (producida en forma sustentable y de emisiones reducidas) y biogás.
El sistema de abastecimiento, independientemente del método de producción, entra en la red de distribución para ser transportada hasta los consumidores. Lo que hace verde a la electricidad es la manera en que se genera y el hecho de que evita emisiones a la atmósfera, como resultado de una menor proporción de electricidad proveniente de fuentes de combustibles fósiles en la red de distribución.
En comparación con la electricidad generada por métodos convencionales, la electricidad verde tiene beneficios ambientales.
Las centrales eléctricas que usan recursos renovables de bajo impacto no sólo están generando electricidad, sino que generan menos contaminación.
Por cada megavatio-hora (
Hoy en día algunas jurisdicciones gubernamentales exigen que determinado porcentaje de la electricidad que sus dependencias adquieren provengan de fuentes ecológicas.
Por ejemplo, en Estados Unidos, la Ley de Política Energética (Energy Policy Act) de 2005 establece que a partir del ejercicio fiscal 2007 las dependencias federales deben comprar tres por ciento de su electricidad de fuentes renovables, porcentaje que aumentará a 7.5 en 2013. Fuente: www.ene.gov.on.ca













