ANA NEGRETE / Enviada AHORACANADA.COM
HUNTSVILLE, 26 de junio.- Stephen Harper, primer ministro canadiense y anfitrión de la Cumbre del G8, ganó el primer round. Estados Unidos y Europa no lograron la aprobación de un impuesto global para las transacciones financieras.
La crisis dejó en evidencia que la compraventa de activos muy arriesgados había desestabilizado el sistema financiero. Y, también, que la dimensión e implicaciones de ese negocio pasaron desapercibidas a los supervisores.
Los mandatarios europeos y estadounidense hicieron en Hunstville (este de Canadá) a dos horas de Toronto, un último intento por vencer la resistencia de las potencias emergentes y de algunos países avanzados, como Canadá y Australia, cuyos bancos no necesitaron de la ayuda pública para reforzar su solvencia.
En la Cumbre del G8 (el grupo formado por Alemania, Rusia, Japón, EU, Italia, Francia, Reino Unido y Canadá) Obama insistió en la necesidad de poner una tasa a los bancos, que fueron los máximos beneficiarios del rescate con dinero de los contribuyentes en el peor momento de la crisis. Pero fue en vano.
La canciller alemana Angela Merkel, una de las más firmes partidarias de generalizar los impuestos al sector financiero, dijo: "Lamentablemente no hemos logrado el consenso, ya sea para el impuesto a la banca o para las transacciones financieras".
El ejemplo canadiense
"Somos líderes en términos de nuestra situación fiscal, sobre todo si vemos la situación de otros países en sectores como el financiero y bancario. Canadá es un ejemplo en ambos sectores, lo que nos da una plataforma para impulsar estas acciones", señaló Harper.
El sector bancario canadiense, dijo Harper, demostró durante la crisis económica mundial que una buena regulación es mejor que imponer nuevos impuestos a las transacciones financieras, a fin de hacer frente a los rescates bancarios.
También consideró injusto que los bancos canadienses, que tienen 30 por ciento de sus operaciones en otros países, paguen por lo que dijo era una falta de regulación y un desorden en otras naciones.
"Nosotros no tenemos ese problema (el de los rescates), no dimos ningún subsidio a los bancos para sortear la crisis. De hecho Canadá tiene uno de los sectores financieros más seguros, lo que no ocurrió por accidente, por eso nos oponemos a los impuestos", señaló Harper.
Las primeras reuniones del G8 "no fueron controvertidas, hubo mucha comprensión mutua", agregó.
En tanto, las calles de Toronto empezaron las primeras manifestaciones, de unos 2 mil 500 activistas contrarios al G8, pero la policía los disolvió.













