ANA NEGRETE / Enviada AHORACANADA.COM
"Los temas de los narcóticos y el terrorismo no se pueden separar. Un país como Colombia todavía tiene terrorismo porque tiene narcóticos", dijo Uribe en conferencia de prensa.
La de Uribe fue la primera intervención de un presidente latinoamericano ante la cumbre de países ricos del G8; sin embargo, se trata de un reconocimiento de dudoso honor. Los países miembros del G8 están especialmente preocupados por que las organizaciones criminales del narcotráfico que operan en Colombia tejan redes de operaciones con Estados africanos.
"El narcotráfico es un problema de todos. La vieja división entre países que producen y países que consumen está superada. Hoy tenemos en Colombia 300.000 adictos. Los países desarrollados, consumidores tradicionales, también tienen problemas graves de producción", dijo Uribe.
Cerco a las FARC
En una de sus últimas intervenciones internacionales antes de abandonar el cargo, Uribe quiso dar dos mensajes concretos a los líderes del mundo: el narcotráfico afecta a todos y la guerrilla marxista de las FARC debe continuar siendo considerada un grupo terrorista.
"Cuando yo era estudiante universitario, nuestras guerrillas eran ideológicas y hoy están fundidas; están fusionadas con el narcotráfico", dijo el mandatario colombiano. "Pido a Canadá, a la Unión Europa y a Estados Unidos, al primer ministro Harper, a todos los mandatarios de la Unión Europea, al presidente Obama, que es muy importante para Colombia que se mantenga la declaración de terroristas a estos grupos".













